En México y el mundo la cerveza es: ¡artesanal!

By on febrero 14, 2013
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No hay duda: México es un país cervecero. La cerveza —o chela, como la conocemos— es una bebida muy solicitada por todos y para diversas ocasiones; se antoja con el calor, con una carne asada, para ver el futbol, béisbol o las luchas, para un encuentro con amistades viejas fortuitas, y hasta con el frío. No exagero. Las estadísticas dicen que nuestro país es el mayor consumidor de cerveza en América Latina. Pero, ¿qué tipo de cerveza se consume?

Hasta hace algunos años, el mercado estaba limitado a las opciones de dos grandes empresas: Grupo Modelo y Cuauhtémoc Moctezuma. Sin embargo, poco a poco ha ido creciendo una nueva posibilidad: la cerveza artesanal.

A diferencia de las cervezas producidas de manera industrial, las cervezas artesanales tienen un modo de preparación más dedicado: utilizan 100% malta de cebada y lúpulos de alta calidad que, al tostarse o ser mezclados con chocolate, café o hasta chile, le dan una mayor gama de sabores y texturas. Además, se realiza en pequeños lotes y, según su tipo de fermentación, ésta puede alcanzar hasta 10% de alcohol, mientras que las industriales sólo 4 o 5% (claro que esto no quiere decir que se deba consumir sólo para ponerse bien entonados, porque, como bien aclaran los creadores de la cerveza Calavera en su etiqueta, “se trata de un producto para degustar, no para abusar de él.”) Por si fuera poco, después de la venta de Modelo a la compañía belga InBev (la cual se encuentra todavía pendiente por asuntos legales, pero que parece inminente) y de Cuauhtémoc a la holandesa Heineken, esta cerveza es hoy la única alternativa 100% mexicana.

Por lo anterior, a continuación les mostramos una lista de algunos de los sitios en donde pueden ir a degustar de esta bebida y la recomendación cervecera en cada uno de ellos:

El Depósito
(Condesa: Baja California 375, esquina con Camargo, colonia Condesa.
T. 522707176 /Del Valle: San Lorenzo 40, colonia Tlacoquemecatl, frente al Parque Hundido).

En esta tienda-bar el plus son el servicio y la variedad. Aquí puedes encontrar más de 185 tipos de cervezas, de las cuales 43 son mexicanas y el resto importadas, además de una selección de cervezas de barril. Las botellas puedes pedirlas para llevar o consumirlas ahí mismo y acompañarlas con un menú botanero compuesto por pizzetas, sándwiches, alitas, papas y salchichas alemanas. Aunque es más barato hacer tu pedido porque, prácticamente, te ahorras un 20%, (por ejemplo, una Edinger alemana en el bar te cuesta 100 pesos, pero para llevar te sale en 80) sin duda, el ambiente de El Depósito te invita a quedarte y pasar un buen rato con los amigos.

Recomendación: Para Jaime Andreu Galván, dueño del lugar, no se puede hablar de marcas, sino de estilos. Él recomienda el estilo Golden Ale, que tiene un sabor amielado, más como cereal —una Tempus dorada, por ejemplo— y el Altbier, donde la ganadora es sin duda la Tempus Doble Malta.

Mayté Valencia

La Graciela
(Orizaba 163, entre Zacatecas y Querétaro, colonia Roma Norte.
Horario: lunes a miércoles de 12 a 00 hrs. Jueves a sábado de 12 a 2. T. 3625 6995)

Si lo que quieres es aprender a hacer tu propia cerveza, éste es el lugar indicado. Aquí se imparten cursos y talleres para elaboración de cerveza artesanal. Sus dueños —el grupo de productores de Primus y Minerva, entre los que se encuentra Jaime Andreu—, no temen que la gente aprenda a ser su competencia; por el contrario, buscan abrir más el mercado y acercar a nuevos fabricantes.

Recomendación: La cerveza de la casa creada ahí mismo y que lleva el nombre del lugar.

Mayté Valencia

La Belga

(Querétaro, casi esquina con Orizaba, colonia Roma Norte.
Horario: lunes a jueves de 12 a 22 hrs. Viernes y sábado de 12 a 23 hrs. T. 3547 9558).

La belga es un depósito muy pequeño en el que basta asomarse un poco para quedar fascinado con la variedad de cervezas que ahí se encuentran. El lugar tiene cervezas de más de 18 países y 40 etiquetas mexicanas. Lo malo es que aquí no se puede consumir, todo es para llevar. Sin embargo, lo alentador y su gran plus es el precio: te sale mucho más barato comprar aquí que en un bar, donde el costo es casi el doble o más, por ejemplo, en un bar puedes pagar por una King Goblin inglesa hasta 150 pesos, mientras que en La Belga te cuesta 80 pesos.

Recomendación: Para Ángel Antonio Ramírez, gerente, y David Cambray, la mejor opción nacional es la Mexican Imperial Stout, que retoma la receta stout inglesa y la mexicaniza con un toque de chile. Yo tuve la oportunidad de probarla: su sabor es fuerte al inicio, pero cuando le tomas el gusto, te das cuenta de que es una delicia con un cuerpo y sabor inigualables. La verdad, después de haber probado ésta y la Calavera, cualquier otra cerveza que bebas te va a pasar como agua.

Mayté Valencia

Crisanta
(Av. Plaza de la República 51, colonia Tabacalera, frente al Monumento a la Revolución.
Horario: lunes a miércoles de 21 a 23:30 hrs. Jueves a sábado de 21 a 2 hrs. T. 5535 6372)

Crisanta es una cervecería-restaurante. Aquí se encuentran 32 marcas nacionales y 36 internacionales. La oferta no es tan amplia como en los otros lugares; sin embargo, el precio es mucho más accesible (de hecho, sus costos son cercanos a los que encuentras en La Belga). Crisanta es un espacio interesante, aquí no sólo puedes probar distintos tipos de cerveza, incluyendo la mezcla de la casa, sino que su menú de comida incluye platillos mexicanos que, según el dueño, José Luis Calderón, son “intervenidos por chefs, quienes modifican las recetas tradicionales.” Asimismo, la vista al Monumento a la Revolución, aunada a la música de las bandas de jazz y blues que se presentan regularmente, le dan al lugar un toque único y especial.

Recomendación: Crisanta, la cerveza de la casa. Lo malo es que se termina muy rápido y luego tarda hasta un mes (aproximadamente su proceso de fermentación) en estar disponible de nuevo.

Mayté Valencia

El Convite
(Ajusco 179, colonia Portales sur, muy cerca de la alberca Olímpica T. 5601 2260- 5601 4052).

Un día, mientras comían mejillones y ostiones acompañados de una Guinness en Irlanda, los hermanos Edgardo y Alberto Aguilar se dieron cuenta de que no existía ninguna opción para tomar cervezas importadas o artesanales en nuestro país. Al regresar, los Aguilar se las arreglaron para traer a la ciudad algunas de las primeras cervezas importadas, que con el tiempo resultaron ser un éxito. Pronto comenzaron a abrirse los primeros pubs de la ciudad que ofrecían esta nueva opción de cerveza, con El Convite como su principal proveedor. El lugar lleva 17 años abierto, y además de su gran oferta de cervezas, se distingue tanto por su comida corrida como por la comida gourmet que ofrece, la cual Alberto ha descrito como “cocina mexicana con influencias del exterior”. Además, hay sesiones de jazz en vivo todos los jueves, viernes y sábados.

Recomendaciones: Cosaco, cerveza marca de El Convite hecha por Gustavo Chozas, maestro especialista en cerveza tipo Ale, y que viene en presentaciones roja, negra y güera. Chimay de Bélgica, cerveza amarga, fabricada en la abadía de Nuestra Señora de Scourmont por monjes trapenses, y cuyos ingresos son destinados para cubrir las necesidades del convento, los monjes y sus obras de carácter social. Duvel, cerveza también belga tipo lager, de triple fermentación.

Aretha Romero

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