Por Diego Rabasa Pasaba una noche tranquila. El tiempo se mimetizaba consigo mismo. La noche escurría como un riachuelo que nadie observa. De pronto algo aguzó mi mirada. Un estímulo extraño. No era de afuera. Pero tampoco brotó de mi mente. Me puse de pie y sentí el tirón. Mi sombra me estaba [...]




















