Alejandro Magallanes

By on febrero 5, 2013
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Alejandro Magallanes es diseñador de profesión y dibujante por naturaleza. Trabaja para diversos ámbitos, principalmente relacionados con la música, la literatura y la cultura en general. Tiene un estilo propio, fácil de identificar, que le ha dado la vuelta al mundo gracias a exposiciones, portadas, folletos y carteles, entre los que se encuentran los de las ediciones de este año del Festival Vive Latino y el Festival Ambulante.

¿Qué eres más diseñador o dibujante?
Soy diseñador grafico, estudié en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM. Creo que mi profesión es diseño gráfico y que involucra muchísimo al dibujo. Hay cosas que no puedes dejar de hacer, como ser dibujante, entonces puedo decir que soy las dos cosas, un diseñador dibujante.

¿Quiénes son tus ídolos dibujantes, de cuáles eres fan?
¡Uy!, la lista sería incontable, en realidad porque igual admiras a un dibujante como Picasso en todas sus etapas, que el dibujo de un niño que va al kínder y que se expresa de una forma que se admira mucho. En todo ese abanico hay tantas y tantas personas, pero creo que estaría padre mencionar de los dibujantes mexicanos, por ejemplo, a Rogelio Naranjo, que justo tiene ahorita una exposición muy grande en Tlatelolco y que se le ve la calidad y lo gran dibujante que es, aparte del enorme uso que le da a sus dibujos.

¿Eras de los que si no tenía dibujitos el libro te aburrías?
Curiosamente en mi generación predominaban los libros de literatura, no había tantos libros ilustrados; sí había otros que eran más como enciclopedias de cosas que venían ilustradas, pero los de literatura no mucho. Había también cómics y pues eran los clásicos. En realidad me gustaban los dos, yo empecé a leer muy chico y por influencia de mi hermano, que cuando yo quería jugar con él me decía: “¡No, espérate a que termine de leer este capítulo!”. Y pues en lugar de aburrirme, me ponía a leer con él.

¿Te acuerdas de algún cómic en especial?
Sí, me encantaba uno de estos de editorial Novaro y había uno que se llamaba Un yanqui en la corte del rey Arturo que me divertía mucho.

¿De casualidad eres zurdo?
No, no soy zurdo, en algunas cosas medio soy ambidiestro, puedo utilizar las dos manos, a veces lo hago para escribir, pero en realidad es sólo a veces. Me gusta escribir y dibujar con la mano izquierda o con las dos al mismo tiempo porque es como un ejercicio interesante.

¿Cuál es el dibujo más viejo tuyo que tienes guardado?
El más viejo debe ser uno de cuando tenía tres años, me lo regaló mi mamá porque ella guardaba mis dibujos.

Da la impresión de que tu trabajo es una especie de retroceso en el dibujar o en el escribir, pero a fin de cuentas es muy inteligente porque logras mucho a partir de algo que parece poco… ¿Cómo te diste cuenta de que funcionaba?
Justo te das cuenta en las síntesis que tienen algunos dibujos que logran sorprender mucho, por ejemplo, estos grafitos groseros de baño, son dibujos que todo el mundo entiende y que a todos incomodan, que es directo y no es decorativo, pero tiene muchísimo contenido. Al final es la representación de una idea que va más allá de su representación gráfica o de dibujo, pero la calidad del dibujo no importa, sino la idea que está detrás de éste. Por otro lado tiene una calidad de dibujo poco pretenciosa en cuanto a lo artístico y mucho más directa… o los dibujos que pueden no tener mucha complejidad como los de los niños, o los dibujos de artistas que han sintetizado la línea, o dibujos como los de Steinberg, que aparentemente son muy sencillos, pero por detrás tienen toda una forma de dibujar increíble. Creo que te vas dando cuenta poco a poco, y profesionalmente te vas emparentando y escogiendo cosas que te van gustando. Este trabajo a veces intento hacerlo cada vez más simple, que parezca que ni siquiera tiene carga de dibujo de nada, y lo repito tantas veces hasta que queda. En ocasiones también hago dibujos realistas y bonitos para mí y para practicar, porque siempre es bueno estar dibujando de distintas formas. Son diferentes gramáticas, como en el lenguaje: es diferente escribir una carta a tu mamá que escribírsela a quien te va a emplear. Lo mismo pasa con el dibujo.

¿Cuáles fueron tus primeros pasos laborales? ¿Te has topado con algún cliente que haya visto tu trabajo y te haya dicho que parece una broma?
Mis primeros trabajos fueron haciendo carteles, algunos folletos de tipografía y una imagen. El primer trabajo muy visto que hice fue como hace 20 años, el logotipo para la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal. Me he topado con gente como la que mencionas desde antes, desde la universidad había maestros que me sugerían cambiarme de profesión. Hasta la fecha hay gente a la que le gusta mucho y hay quien lo detesta. Me parece muy bien siempre y cuando el trabajo provoque algo en el espectador. Creo que a veces lo feo bien hecho es un buen recurso para provocar sentimientos, incluso estéticos.

Platícame algunas reacciones de la gente que fue a ver Siempre di nunca, la exposición que presentaste recientemente en el Carrillo Gil.
Me divertí muchísimo viendo los cometarios que dejaba la gente en la sala, hubo muchos muy bonitos que no voy a repetir… espera, me voy a acordar y ahorita te digo.

Creo que lo has platicado varias veces, pero me gusta cómo lo describes: ¿Por qué tu libro Libro, se llama así?
Justo estaba escribiéndolo y pensé después en el título, que a veces es lo primero o lo último que tienes. Pensándolo dije: “Bueno, este libro es un conjunto de ejercicios acerca de las letras como dibujos, o de las palabras que provocan imágenes, e imágenes que son las letras que provocan una descripción, que al final son palabras o frases”, así llegue a la conclusión de que eso es un libro: letras impresas que te provocan imágenes en la mente. En este caso, el que resuelve este libro tiene que completarlo incluso físicamente dibujando… y por otro lado, es chistoso decir: “¡pásame ese libro!”. Y entonces pues te pasan el Libro.

También haces poesía. ¿Cómo lo relacionas con dibujar?
Siempre me ha gustado escribir y me ha tocado ilustrar libros de poesía, aunque creo que es absurdo ilustrar la poesía; pero justo en el ejercicio de estar acompañando autores que me gustan mucho, proponiendo un discurso —que me lo imagino como poesía visual en el sentido de describir imágenes y la descripción de estas imágenes en palabras, que resultan en un texto poético— ¡lo que hacen los poetas! Decir árbol de fuego y entonces provoca una imagen del que se derivan frases o significados que le da el lector.

Dime alguna poesía cortita que recuerdes y descríbeme el dibujo que lo acompaña (si tiene que ver con la ciudad, mejor).
Quizá se relaciona de alguna forma tangencial con la ciudad por las personas que caben en ella, pero escribí un texto muy chiquito que se llama “Várices” y dice: “El fin no justifica las medias”. No tiene dibujo, pero seguramente ya te lo imaginaste.

Tienes una hija, ¿de cuántos años?
De 11 años.

¿Te ha dado alguna idea para algún libro que hayas desarrollado (directa o indirectamente)? ¿Cómo fue esa experiencia?
Totalmente, hice un libro que se llama Tigres de la otra noche para el Fondo de Cultura Económica, y la historia es que mi hija de chiquita venía a la oficina, me acompañaba y trabajábamos juntos. Yo le ponía muchísimos materiales que me iba encontrando, piedras, hojas, ramas, Resistol, y ella se ponía a jugar. En algún momento vi que ella estaba haciendo algo con una técnica mixta increíble, y pensé en utilizarla para hacer ilustraciones de este libro. Ahí trabajé de forma similar a lo que estaba haciendo ella; vi que cuando se seca el Resistol en grandes plastas y pintas con acrílico sobre él, se empieza a cuartear la pintura de una manera superinteresante. Algunas veces me fijaba mucho en sus composiciones de figuras, colores, que finalmente son espontáneas.

¿Sueles enseñarle a alguien de confianza tu trabajo cuando estás en proceso o ya terminado y no estás muy seguro?
Sí, todo el tiempo, al final todo este trabajo que hago de diseño y comunicación es para alguien más, y los procesos son los que te quedas, entonces el proceso, que es el que puede tener varias opciones, no lo eliges como si fuera la mejor flor en la punta de una rama, es preferible preguntarle a los demás. Siempre se lo enseño a la gente de la oficina y a mis amigos.

¿Cuál es el proceso para crear tus obras, por ejemplo, el cartel del Vive latino de este año?
Fue un proceso sencillo. Pensé en la manera en que podía hacer un trabajo que tuviera que ver con el Vive Latino, pero que no fuera lo que se supone debía ser un festival de rock. Justo estaba terminando mi libro Libro cuando comencé con esto, y terminé haciendo un monograma a partir de las letras que componen la frase Vive Latino, entonces quedó el cuerpo del personaje, que está haciendo la típica manita con la cara del personaje que dice Vive, relacionado con la expresión del rostro. Es muy sencillo, también quise hacerlo lo más económico posible en cuanto a la tinta… No sé, buscaba que se volviera una especie de logotipo a partir de las palabras. Fue fácil, me tardé como un mes.

¿Qué prefieres, un dibujo fijo o uno animado?
Los dos. Son digamos como fotografía y película, ver un dibujo moviéndose es mágico. Hay un desarrollo de ideas en diferentes sentidos. Creo que los carteles y las animaciones son como dos objetos que están en la misma línea, pero en polos separados.

¿Qué lápices son mejores para dibujar en grafito?
Yo creo que los HB, los prefiero por blandos. Los HB son muy sabrosos para dibujar. F

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