Pedro Reyes: Rompecabezas

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En Portada
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20 años de El Circo

Este año se celebra el vigésimo aniversario de El Circo, disco que quizá mejor que ningún otro de rock captura la experiencia de habitar en nuestra ciudad. Es, además, de acuerdo a algunos reportes, el disco más vendido en la historia del rock nacional, superando el millón de copias. La reputada revista SPIN lo colocó entre los cincuenta mejores discos de los noventa (el único de la lista que no es inglés) y gracias a él La Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio viajó por todo el mundo, abriendo brecha para muchos artistas, no sólo mexicanos sino latinoamericanos que años después siguen sus pasos.

Musicalmente es una genialidad: sintetiza el punk, el ska y el new wave con un amplio rango de música tradicional mexicana (mariachi, norteño, boleros y danzones). Conceptualmente y líricamente es brillante: hace retratos puntuales del D.F., al retratar a sus habitantes y situaciones de la vida cotidianas.

Nuestras calles son un circo, donde la tragedia y la fiesta van de la mano, donde el espíritu humano no se deja aplastar por las adversidades. Esta es una historia oral de la realización de esta obra clave de la cultura popular contemporánea de México.

Circo por Turco

[Foto: Turco]

Los narradores

Laureana Toledo: Artista conceptual cercana al grupo en esas épocas.

Jorge Chiwo: El hombre clave de la banda dentro de la disquera Ariola.

Pato, Sax y Aldo: Miembros de Maldita Vecindad, ahora integrantes de Malditos Cocodrilos.

El contexto

Laurena Toledo (LT): Yo creo que era su momento más chingón, tenían la energía de chavitos. Famosos no eran pero eran respetados, la gente los quería mucho sin que fueran ídolos. Es un punto muy interesante porque o la riegas horrible o te salen todas las cosas que puedes hacer, las mejoras, intensificas las que sí funcionan antes de que te empieces a repetir y que empieces a ser el cliché de ti mismo, nos pasa a todos.

Jorge Chiwo (JC): No era un grupo tan importante, esos eran Fobia, Neón, Los Amantes de Lola… y Caifanes era punto y aparte. Pero creo que su primer disco sí fue importante porque puso en contexto qué era Maldita Vecindad y los puso frente a la diversidad de público que tenían: el público gay, los del barrio, los snobs de El Nueve, la gente del LUCC.

Pato: El concepto que en ese momento se tenía del rock en español distaba mucho de nuestro lenguaje visual o lírico. No correspondíamos a la imagen de los grupos argentinos o españoles, o de Neón y Los Amantes de Lola.

Circo por Turco

La banda

Sax: Éramos como pandilla de la secundaria, que te ves en el día y luego te reúnes en la tarde para seguir haciendo cosas. Incluso cuando terminaba la gira, al día siguiente nos hablábamos, nos juntábamos mucho a jugar futbol, para ir al cine o toquines de otras bandas como El Personal y Simples Mortales. Las reuniones para escuchar música también eran importantes.

Pato: Era un contexto distinto al actual. En esa época para poderte comunicar con tu cuate tenías que hablarle por teléfono, verte con él, había mucha convivencia. Comíamos juntos, nos íbamos a La Lagunilla a comprar garras. A la par había un movimiento que estaba emergiendo: el posterior al temblor del 85, la generación después de la que surgieron una serie de cosas a partir de un momento social, empezaron a haber festivales también de Solidaridad, los festivales de algunos partidos políticos de izquierda que surgían en ese entonces, que para nosotros era un escaparate donde podíamos conocer otro tipo de música.

LT: Para mí la parte intelectual eran Pacho y Roco, discutían de ideologías, de qué pasaba con el disco, con el grupo, hacia dónde iban, qué tan barrio o no iban a ser, todas estas cosas. Por el otro lado, estaban los que eran como más músicos, Aldo, Sax y Tiki. Lobito mediaba bien, sabía hablar con Roco, que era el que tenía más convicción de que lo que se estaba diciendo en La Maldita, el que tenía mucho más claro hacia dónde iba el discurso de las canciones, se tomaba mucho más en serio lo que se decía, veía que no fueran a hacer una canción como “El Microbito”, lo que quizá a los otros les hubiera importado un poquito menos.

Pato: El Pacho era en su momento como el representante de la intelectualidad, era como un nexo con toda esta banda.

LT: Tiki era un personajazo. Estaba loco como cabra, lo menos funcional del mundo, pero era un tipo genial, tenía talento, probaba cosas, rascaba la guitarra y se le rompían cuerdas cada dos canciones, tres por concierto. Y era como místico. En un momento decidieron que ya no estuviera porque no llegaba a los conciertos, se iba a la mitad. Ahí está el video de “Morenaza”, que están todos en un camión de redilas y él va después en una patineta porque no llegó, lo filmaron otro día. Cuando hablaron con él se subió a un árbol de aquí del Parque México y no se bajó de ahí en toda la tarde.

JC: Para mí Maldita siempre fue un colectivo, ¿quién hizo que letra? No se sabía, para mí sigue siendo un misterio, para mí era todo Maldita Vecindad y todo partes iguales.

Sax: En la transición entre el primer disco y El Circo fue cuando el Tiki decidió hacer su proyecto, ya traía otras cosas en la cabeza. Nos pusimos a audicionar raza; conocíamos a Martín que es el hermano de El Pato y él fue el que nos lo recomendó. Nos topamos unos personajes bastante raros, me acuerdo que había un chavo que llegó con su mamá y decía “si meten a mi hijo les compro equipo” y el hijo era bastante malito.

JC: Creo que Roco siempre jugó el papel de liderazgo muy cañón porque además era un tipo muy articulado, muy entusiasta y que te contagia mucho con sus ideas, yo creo que él era como el equilibrio y donde confluía todo. La parte musical yo siempre la veía más cargada entre Tiki y Sax, que para mí es el más musical. Con Tiki no me tocó trabajar mucho tiempo. De hecho me tocó su renuncia, tenerlo sentado en mi escritorio hablándome de que se iba. Yo estaba muy joven y para manejar ese tipo de situaciones no estaba tan capacitado, no tenía experiencia y sí fue un impacto fuerte. Siento que Tiki tiene una participación musical muy buena, musicalmente y a nivel de composición, y después ese rol también lo vino a jugar Pato cuando se integra. Pacho era otra cosa, era como la serenidad, la calma, como el ser muy aterrizado como era como la sabiduría, el gurú. Lobito siempre ha sido un tipo entrañable que cuestionaba, se enfrentaba, pero fluía; Aldo también era un poco combativo pero era un cuate bien consciente.

Sonido e imagen

Pato: Había un lenguaje musical y visual totalmente espontáneo porque partíamos de cosas que nos latían un chorro, new wave, la onda jamaiquina, el punk, combinado con toda la música mexicana de los cincuenta. Había una convergencia entre eso y símbolos o iconos de la cultura contemporánea anglosajona. Teníamos el desenfado para poder hacer y tocar lo que a nosotros nos latía. Hacíamos las cosas sin preocuparnos en caer en el esquema que estaba exigido. Me refiero a toda la ortodoxia rockera: si no eran cuatro güeyes tocando o si tenías saxofones y percusión no era una banda de rock. Me acuerdo que hasta decían “di no al tropirock”.

Sax: El decir que éramos desenfadados no significa que no éramos serios en nuestra apuesta de trabajo o nuestra búsqueda, porque respetábamos tanto eso que nos gustaba que lo defendíamos a morir.

El origen del disco

Sax: En realidad algunas de las canciones las íbamos armando en esa época, el Tiki, Aldo y yo. Nos juntábamos en Santa María la Ribera en una bodega que era del papá de Roco.

Aldo: Nos fuimos a San Miguel Chapultepec, ahí prácticamente fue donde se cocinó la onda de las rolas de El Circo. Hacíamos las rolas y tocábamos en donde se diera, en las esquinas, en el pinche kiosco, en la universidad, era tocar y tocar el material. Algunas de esas rolas las tocamos durante año y cacho, se iban transformando y de alguna manera la gente ya las reconocía.

Sax: Las maquetas eran grabadas en casete, como en Walkman, y se las mandábamos a Gustavo (Santaolalla) y Aníbal (Kerpel), que ya habían hecho el primer disco con nosotros. Teníamos como dieciocho, algunas estaban bien trabajadas, otras no, les faltaba la letra. Al final nos quedamos con nueve. Si había la idea de crear en un disco como una historia, un audiovisual pero en acetato, entonces algunas canciones no cabían en la historia que queríamos contar en el disco.

Pato: Yo venía de otro contexto de trabajo donde tú llevabas tus rolas y las cantabas; de repente con Maldita estábamos palomeando, improvisando y a mí me sorprendía que de ahí ya se estructuraban unas rolas. Fue como en los palomazos salieron casi todas a excepción de “El circo” y “…sangre”, que ya venían de esa época entre el primer disco y el otro.

El concepto

Aldo: Fue apareciendo, yo creo que como muchas obras, empiezas a trabajar en ello y no sabes para dónde. Era como un rompecabezas que fuimos armando de a poco y cuyos elementos se fueron conjugando. Después buscábamos como una unidad clara, una propuesta definida desde el principio hasta el final.

Pato: En un disco no haces como primero el concepto a nivel de las ideas y después lo construyes, sino regularmente haces las canciones. Lo que nos dimos cuenta después de grabar todas las rolas fue que éstas nos decían algo, narraban una historia, cada una era una viñeta. Eran de personajes, situaciones. Nos dimos cuenta de que había una coherencia narrativa. Por otro lado, la manera de abordar las letras era muy distinta a la ciudad que ve la banda de rock urbano, que tiene otra visión. La nuestra es más festiva, mucho más bailable y ecléctica, que no corresponde al estereotipo rockero lo que le abre muchas posibilidades narrativas. A final de cuentas nos dimos cuenta de que la ciudad era un circo, donde se narraban muchas historias, había muchos actos también en cada esquina. También se trata de que a pesar de lo jodido que es estar en una ciudad grande también hay festividad. Nosotros asumimos la frase de Fray Servando Teresa de Mier: “El asunto es trágico, mi genio es festivo”. Es de cómo veíamos la ciudad y cómo la pensábamos, la vivíamos y la sentíamos. De esta manera fue cuando ya empezaron las ideas visuales acerca del circo: ¿Qué tipo de circo queríamos? No queríamos uno como el de Ringling Bros. Sino uno mexicano.

Sax: Las letras son estilo crónica porque también muchas cosas de El Circo nosotros las vivimos, seguimos viajando en el Metro, nunca tuvimos acceso a carros, siempre andábamos en bicla. Nos preocupaba mucho que veíamos noticias totalmente trágicas, pero no íbamos a hacer cosas para abajo, siempre a la par de nuestro espíritu que era bailador.

Las canciones

Sax: “El Circo” viene de un trabajo previo que estuve haciendo con Aldo; en cuanto a la letra yo tenía todo el esbozo de la idea, ya la había trabajado en algún momento, es sobre lo inmediato: en la esquina el limpiaparabrisas, todo ese circo que ves en el Metro, los nuevos faquires, niños, etc. “…Sangre” la habíamos trabajado con Pacho y retomaba mucho de los periódicos, lo que estaba sucediendo, como fue con “Mojado”, surgió de las noticias.

Pato: “Solín”, que tiene toda una orientación supuestamente bien árabe que a fin de cuentas quedó en otra cosa.

LT: Me gusta “Kumbala” porque yo ayudé un poquito ahí a escribir (risas)… yo creo que “Pachuco” es buenísima. “Un poco de sangre” es de de las que tocaban desde antes. Oír esa de “Mare” con Manzanero esta chistoso, pero es absurdo hacer una canción así ahorita. En ese momento fue súper novedoso.

Pato: A mí me encantaba “Kumbala”, viene con herencia de boleros y todos nosotros hemos tocado boleros. Siempre hay una guitarra acústica en la cuadra.

Sax: “Kumbala” salió de que yo trabajaba en el Kumbala. Tocaba en los puteros de diez de la noche a siete de la mañana, después me iba al conservatorio y luego ensayaba. Entonces la anécdota es que de repente un día le cayeron los demás del grupo, fueron por mí porque ese día tenía otro toquín y el Kumbala era bastante pintoresco, y de ahí surgió la canción. “Pata de perro” de que nos acordábamos mucho de las abuelas que de repente te quieren regañar porque llegas tarde y no avisas y “andas de pata de perro”, un regaño muy recurrente.

LT: Justo hace poquito lo estaba oyendo otra vez y es como un muestrario: la de influencia yucateca, la que es muy punk, en fin.

Pato: En el caso de “Querida” es bien natural que te pongas a jugar con rolas y les cambies el ritmo, esa vez lo decidimos hacer para divertirnos y nos salió “Querida”. Muchas veces haces un cover para que se oiga mucho más comercial, no anticomercial. En ese sentido, cuando salió la rola había quienes nos mentaban la madre, había una ortodoxia rockera que decía que éramos unos vendidos ¡Y aparte es de Juan Gabriel! Nadie aceptaba que oía música popular, no podías aceptar que oías a Lora y los casetes de tus jefes.

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  • http://twitter.com/NEUATLNAHUATL Miguel Ángel Alfaro

    Legendario, sagrado, una pieza inigualable para la música mexicana

  • Benom 06

    OBRA MAESTRA…. LOS KE CRECIMOS CON LA INFLUENCIA CULTURAL DE ESTE DISCO SIEMPRE TENDREMOS PRESENTE LA IMPORTANCIA DE CADA UNA DE LAS HISTORIAS CONTADAS EN ESTE, KE SIN DUDA ALGUNA SON LA ESENCIA DEL COMPORTAMIENTO EL PUEBLO MEXICANO…!!!

  • Tonoska_89

    legendaria banda del rock ska exicano exelente entrevista

  • Juan Heredia

    Excelente reseña-entrevista, mi hizo recordar buenos y viejos tiempos; y sí, sin duda una joya invaluable de la música mexicana.

  • COMFORTABLEMENTE ATURDIDO

    Y ROCO!!?? VA A HABER UNA ENTREVISTA APARTE?

  • http://twitter.com/ruleiro Rulo.

    Roco quedó de darme la entrevista y por motivos que a la fecha desconozco el dia pactado y la hora pactada ya no contesto los teléfonos que me dio. Nunca recibí explicación al respecto. Y estoy de acuerdo, hubiera estado muy bien su opinión.

  • Carlos Luna

    “El circo” de la Maldita Vecindad fué el primer cassette que compré con la conciencia de audioescucha a mis escasos 11 años, juntando el dinero de varios domingos y creo que un poco a escondidas en una tienda a las afueras del metro Viaducto que creo que aún sigue existiendo.

    Supe acerca del disco después de un viaje a Guadalajara en el que un chico que conocí, Ricardo, me presentó a la Maldita, a ésos personajes del vasto imaginario del disco que de alguna forma reconocí y ”Kumbala” la que según Ricardo era la mejor canción que había escuchado en su (corta como la mía) vida.  Aún recuerdo que en ése viaje escuché muchas veces, con aquél chico del cual nunca volví a saber nada, el disco completo, en desorden, o sólo “Kumbala” una y otra vez hasta que el sueño nos vencía. 

    Al llegar a la Ciudad de México y después de un tiempo que pareció eterno pude adquirir ése pequeño objeto del deseo, a un precio que me pareció una fortuna, todo oloroso a plástico y a papel impreso, del cual no comprendía todo lo que decía a ciencia cierta pero que me gustaba y atesoraba como a mis mejores juguetes.

    20 años después y al pensar en ello creo que ése fué un breve, pero importante paso de aquélla certera niñez a la adolescencia incierta de los siguientes años. 

  • N_e_t_o01

    Gran disco, lástima (desde el lado comercial, que no el
    monetario) que la banda lo sobreexplotó a más no poder, maldita se estancó en
    ese disco.

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